La realidad actual y la incertidumbre futura

La realidad actual y la incertidumbre futura

Aunque con incertidumbres, el cambio climático se ha convertido en la principal problemática medioambiental de nuestros tiempos: estamos empezando a reconocer que los niveles actuales y futuros de uso de energía generada con combustible fósil y la tala de bosques para dejar paso a la agricultura pueden tener efectos profundos sobre el medio ambiente global, y sobre los sectores económicos clave en el próximo siglo. El calentamiento global nos fuerza a comprender qué está en juego y cómo gestionar el desarrollo futuro con prudencia.

Hoy en día las consecuencias económicas de los episodios catastróficos del clima tienen repercusiones en todos los entornos. Las imágenes frecuentes de hambruna causada por sequía o por lluvias torrenciales, la cantidad de dinero gastado en esfuerzos de ayuda internacional para evitar que las hambrunas se extiendan es un tema preocupante para todos.

1. Africa

Casi todo el mundo es consciente de que la producción alimentaria está vinculada al tiempo y al clima. En 1987 las lluvias monzónicas en la India y Pakistán provocaron un descenso de los rendimientos agrícolas y estos países se vieron obligados a recurrir a la importación de trigo. Los años 80 también fueron testigo del creciente deterioro de la producción agrícola en Africa, causado en parte por sequía persistente y bajo potencial de producción. Se considera que la sequía de 1991-92 en Africa austral fue la peor del siglo. Afectó a casi 100 millones de personas que vivían en las 10 regiones SADAC (Comunidad de Desarrollo de Africa Austral); se tuvieron que importar 11,6 millones de toneladas de productos básicos durante un periodo de 13 meses. También está claro que la disponibilidad de agua en el futuro a cualquier precio o para cualquier uso está en entredicho.

2. Variación de la precipitación de Sudáfrica. Hubo una gran disminución entre 1990 y 1992
Departamento de Desarrollo Sostenible, FAO

Si la acumulación de CO2 y otros gases invernadero en la atmósfera sigue sin restricción, terminará por calentar la superficie de la Tierra. Esta tendencia de calentamiento seguramente perjudicará el abastecimiento de agua, la agricultura y la producción de alimentos. El centro del debate sobre el cambio climático comparte la característica que define todos los demás debates sobre la simulación del futuro: Prevalecen los incertidumbres.

Pero todos los científicos señalan que aunque los modelos estén llenos de incertidumbres, los efectos del cambio climático no son impredecibles. Las incertidumbres piden una investigación más profunda. Si no se restringen las emisiones de CO2, a sabiendas de que los beneficios y desventajas de las respuestas alternativas al calentamiento global son cruciales, incluso si no son perfectas.

Predecir el futuro plantea grandes incertidumbres:

• ¿Cuáles serán los niveles de dióxido de carbono en el futuro?
• ¿Qué nivel de calentamiento se podrá alcanzar? ¿Cuándo? ¿A qué velocidad? y ¿según qué modelo geográfico y estacional?
• ¿Cuáles serán las consecuencias para la productividad de la agricultura en distintos países y regiones?
• ¿Se beneficiarán algunas zonas mientras otras sufrirán? y ¿quienes podrían ser los ganadores y quienes serían los perdedores?
• ¿Qué se puede hacer para mitigar estos cambios?
• ¿Qué se puede hacer para adaptar nuestras prácticas, para minimizar o incluso superar estas incertidumbres?

Autor: Marta Moneo -Universidad politécnica de Madrid - España
1. Revisión científica: Ana Iglesias - Universidad politécnica de Madrid - España
2. Revisión científica: Mónica García - Universidad politécnica de Madrid - España
Revisión educativa: Emilio Sternfeld - Colegio Virgen de Mirasierra - España
Última modificación: 26/01/04

Modifié le: jeudi 30 janvier 2020, 23:04